Redacción / VentanaVer. Xalapa, Ver., 02 de abril de 2025.-El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), con el impulso de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, ha inaugurado un nuevo montaje en la sala Refectorio del Museo Virreinal de Acolman, dedicado a la orden de los agustinos y su impacto en la Nueva España.
La exposición, según detalló la titular del MVA, Elena González Colín, exhibe 18 piezas destacadas del acervo del recinto. Los visitantes serán recibidos por una escultura policromada de san Agustín de Hipona (siglo XVII), patrono de la orden. La muestra incluye una valiosa serie de retratos de frailes agustinos relevantes como Petrus Manzo, Ambrosio Calepino, Henrique Florez y Angelus Rocca.
Además, se podrán apreciar obras como el óleo «El patronazgo de la Virgen, con los santos fundadores de las órdenes mendicantes», pinturas de san Francisco de Asís y santo Domingo, un delicado Cristo de caña de maíz, un altar portátil utilizado por los frailes en sus labores de predicación en comunidades lejanas, y un conjunto de ornamentos eclesiásticos. Completan la exposición esculturas de san Fernando y san Nicolás Tolentino, este último considerado uno de los agustinos de mayor trascendencia.
González Colín explicó que la exposición busca enriquecer la comprensión del primer siglo de la presencia agustina en la Nueva España (1533-1630), un periodo complejo para la población originaria, que se vio inmersa en un proceso de conversión religiosa.
«Cambió la estructura de convivencia entre los naturales del Nuevo Mundo, quienes tras ser afectados por guerras y epidemias, quedaron en medio de los intereses de militares, gobernantes, la Corona, el Papa y distintos sectores de la Iglesia», señaló la directora del MVA.
La conversión de los pueblos fue una estrategia de la Corona española y la Iglesia para legitimar la explotación y otras formas de violencia, para lo cual se enviaron a las órdenes religiosas. Los agustinos, en particular, se adaptaron a las instituciones indígenas existentes, normando la distribución territorial y la vida social, religiosa y política, lo que dio origen al orden virreinal.
Durante el siglo XVI, con la colaboración y los materiales aportados por los indígenas, se construyeron numerosos conjuntos conventuales, de los cuales 85 pertenecían a la orden agustina hacia 1570. Gracias a su vocación doctrinal, conocimiento de la historia y de las lenguas indígenas, los agustinos desempeñaron un papel fundamental en la edificación de monasterios y templos, elementos centrales de su labor evangelizadora, indicó Elena González.
El primer convento agustino se estableció en Ocuituco (1533), seguido por los de Totolapan, Yecapixtla y Zacualpan de Amilpas (Morelos), así como los de Mixquic (Ciudad de México), Ocuilan (Estado de México), Tiripetío y Tacámbaro (Michoacán), y Metztitlán, Actopan e Ixmiquilpan (Hidalgo).
Hacia 1539, se inició la construcción del convento de Acolman, dedicado a san Agustín de Hipona, un complejo arquitectónico considerado una joya del plateresco en América, destacando también por su pintura mural temprana en la Nueva España.
El convento de Acolman se convirtió en una importante cabecera de doctrina y centro educativo. En sus instalaciones, los novicios recibían instrucción en diversas lenguas indígenas, teología y la práctica de la predicación. En 1570, contaba con 16 alumnos, cifra que aumentó a 25 a principios del siglo XVII, ofreciendo también estudios menores, incluyendo gramática.
El arte se enseñaba a través de textos europeos, y el teatro se utilizó como herramienta evangelizadora. Se atribuye a este convento el origen de las posadas, ya que en 1587, el prior fray Diego de Soria obtuvo del Papa Sixto V la autorización para celebrar misas de aguinaldo o cantadas, del 16 al 24 de diciembre.
Elena González concluyó señalando que San Agustín de Acolman era un convento rural cuya subsistencia se basaba en ranchos y haciendas dedicadas al cultivo y la cría de ganado menor, además de un molino. Estos bienes se perdieron debido a la política de secularización implementada por la monarquía española.
El Museo Virreinal de Acolman está ubicado en Calzada de Los Agustinos s/n, col. Centro, Acolman de Nezahualcóyotl, Acolman, Estado de México. El horario de visita es de lunes a domingo, de 9:00 a 17:30 horas.