
Redacción / Milenio. México., 14 de mayo del 2024.-A lo largo de décadas, el consumo y abuso de drogas se ha consolidado a nivel nacional como uno de los problemas de salud pública de mayor relevancia debido a las consecuencias sociales y sanitarias que ha dejado a su paso.
Ante un mercado internacional cambiante y la reconfiguración de grupos de la delincuencia organizada, conocer el panorama de este fenómeno en México resulta crucial para establecer y desarrollar políticas públicas que atiendan el problema de forma oportuna.
No obstante, la última Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco (ENCODAT) que se realizó en México fue en 2017, lo que ha dejado a autoridades sanitarias sin información clara y actualizada a lo largo de seis años.
Al respecto, la titular del Observatorio Mexicano de Salud Mental y Adicciones, Nadia Robles, dio a conocer que tanto la Comisión Nacional de Salud Mental y Adicciones (Conasama) como el Consejo Nacional de Humanidades Ciencias y Tecnologías (Conahcyt) se encuentran trabajando en una nueva encuesta sobre consumo de sustancias legales e ilegales en el país.
Retomar este sondeo en México después de seis años no es un hecho aislado, surge a partir de un incremento entre las personas ha solicitado tratamientos para adicciones, específicamente en los diversos Centros de Integración Juvenil (CJI) que brindan este tipo de ayuda.
Si bien en la última ENCODAT la marihuana se posicionó como la sustancia ilegal más consumida en el país, el imparable cambio en el mercado internacional ha abierto la puerta a nuevas drogas: las sintéticas.
En 2016, la ENCODAT contempló que 53 mil 588 personas acudieron a Unidades de Especialidades Médicas y Centros de Atención en Adicciones para solicitar atención por dificultades con sustancias psicoactivas.
En ese año, el alcohol (37.1%), la marihuana (33.2%) y el tabaco (11.9%) registraron el mayor número de casos, sin embargo, un 7.9 por ciento del total de registros correspondieron al problemas con el consumo de metanfetaminas.
Y es que, el poderoso estimulante sintético ya había registrado cambios notables en México al aumentar de 4.7% a 7.9% entre los años 2014 y 2016.
Una situación similar se percibía a nivel internacional pues en 2015, el Informe Mundial sobre las Drogas de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) estimó que la droga de consumo más frecuente en el mundo es la marihuana, seguida de las anfetaminas y estimulantes tipo anfetamínico.
«El uso de anfetaminas y en especial las metanfetaminas está aumentando en regiones de América del Norte, Oceanía y gran parte de Asia», advertía en una parte el informe de la ENCODAT 2016-2017.
La demanda de tratamiento por consumo de metanfetamina
Información del Observatorio Mexicano de Salud Mental y Consumo de Drogas de la Secretaría de Salud apunta a que en 2020, dentro de los servicios gubernamentales de atención a las adicciones, existían 440 unidades ambulatorias, 11 de internamiento y 2 de tratamiento para usuarios de heroína distribuidos en los 32 estados del país.
Del total, 334 eran Unidades Médicas Especializadas-Centros de Atención Primaria en Adicciones (UNEME-CAPA) adscritas a la CONDADIC y otras 106 eran de consulta externa.
Los datos recabados en ese año respecto a la demanda de tratamiento por consumo de estimulantes de tipo anfetamínico se ubicó a nivel nacional en un 30.2 por ciento, de los cuales el 86.4% eran hombres y el 13.6% mujeres.
Por arriba del porcentaje nacional se ubicaron estados como Baja California Sur, Sonora, Sinaloa, Durango, Nayarit, Jalisco y en menor medida Guanajuato.
Estados ubicados en la zona este y sur del territorio se encuentran por debajo del porcentaje nacional, en tanto que los que se ubican en el centro norte -como Chihuahua, Coahuila, Nuevo León, Zacatecas y San Luis Potosí- se encuentran dentro del porcentaje nacional.