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Lolita Hernández, un camino sorprendiendo

LOLITAFernando Hernández / Xalapa, Ver., 7 de octubre 2014.- Las sorpresas positivas han sido las que han inundado el camino de la clavadista veracruzana Dolores Hernández Monzón, hoy una de las representantes de la entidad que estará en los venideros Juegos Deportivos Centroamericanos y del Caribe.

Monterrey, Nuevo León fue la ciudad que marcó el comienzo de una fructífera carrera deportiva cuando se vivía la Olimpiada Nacional 2008, incluso venciendo en aquella ocasión a la tapatía Alejandra Orozco, quien cuatro años después fue medallista olímpica de plata en Londres.

“Fueron mis primeras medallas, ahí no pensaba mucho en seguir en el deporte, sólo pensaba en el presente, no en lo que iba a seguir, son recuerdos bonitos que nunca se olvidan”, confesó.
Lolita, que oscilaba los 11 años, indicó que la primera sorprendida fue ella, al triunfar con tres metales dorados, porque ella sólo iba a competir.
Al poco tiempo fue reclutada para emigrar a la capital del país y vivir lejos de casa, en las instalaciones de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deportes, para entrenar con un mayor rango de exigencia.
Vino entonces el bajón, notorio en la Olimpiada Nacional 2010, en Guadalajara, donde su dominio avasallador se acabó, de la mano de su primer entrenador chino, lo que para ella ha sido el momento más complicado en su trayectoria.
“Un cambio de entrenador es muy difícil en clavados, porque te cambian totalmente la técnica, entonces como estaba acostumbrada a algo es difícil”.
“Como estaba acostumbrada en ganar medallas en la Olimpiada pues me sentí un poquito mal en ese momento porque no era lo que esperaba”.
“La verdad sí estaba muy enojada conmigo, porque no entendía por qué (había fallado), pero después fui comprendiendo”, detalló.
Hernández Monzón comentó que su salida de Veracruz se debió porque se sintió estancada con el entrenador que estaba en ese momento en el Centro Acuático Leyes de Reforma.
“Mi mamá me ayudó a buscar entrenador, supo que Ma Jin estaba buscando (clavadistas) y ahí fue el proceso que Ma Jin me dijo que me fuera”.
“Al principio yo no quería, ni mis papás, pero lo fuimos pensando un poquito mejor y supimos que fue lo mejor”, consideró.
La clavadista señaló que el primer mes que vivió fuera del puerto no le pegó tanto en lo anímico, por la gente que la recibió y la cobijó.
A sus 17 años ya vive su etapa como estudiante de educación superior en la carrera de Negocios Internacionales dentro de la Universidad del Pedregal en la Ciudad de México.
“Es algo difícil combinarlo con el deporte, más si es de alto rendimiento, pero si se quiere algo hay que echarle muchas ganas”, destacó.
Lolita indicó que si las lesiones se lo permiten y todo se acomoda espera durar una década más representando a México y Veracruz en los saltos ornamentales.
Siendo sus ejemplos a seguir la rusa Yulia Pakalina, quien ganó plata olímpica en Pekín 2008, así como la monarca mundial mexicana en Roma 2010 y subcampeona olímpica en Londres Paola Espinosa Sánchez.
De hecho, la veracruzana ha trabajado al lado de la atleta sudbajacaliforniana, incluso haciendo clavados sincronizados y de esa labor ha aprendido mucho.
“A ser una persona muy sencilla, a concentrarme en lo que se debe de hacer, pasar los obstáculos y ser más fuerte”, añadió.
La jarocha confesó ser una mujer que come y bien. Le gusta de todo, aunque con su tradicional pícara sonrisa apuntó que no debe excederse en los alimentos.
“Pero creo que todo lo dulce es lo que más me gusta, el chocolate es lo que mata (risas)”, acotó.
Hernández Monzón está concentrada en su vida como atleta. Hoy no piensa en tener novio, aunque lanza una risa nerviosa al hablar del tema. Cree tener por ahí algunos pretendientes.
“Ahorita (Ma Jin) me dice que tengo que concentrarme más en el deporte (risas)”, sostuvo.
Muy relajada la porteña tras ganar el boleto a Veracruz 2014, explicó que cuando tiene unos días libres busca viajar para ver a su familia.
“A veces salgo con amigos que ya tiene tiempo que no veo y descansar de clavados, es lo que quiero llegar a hacer”, dijo.
Dormilona confesa, Lolita también encuentra en el séptimo arte como un escape a las presiones.
“Es con lo que me distraigo, como estoy viviendo en Conade es un poco aburrido, entonces a veces nos llevan al cine para distraernos un poquito”, agregó.
El objetivo de la clavadista jarocha está bien fijo en estar y pelear en los Juegos Olímpicos de Río 2016.
“Creo que voy a tener un poco más de madurez para estar en esas competencias, que son las máximas en clavados”.
“Y creo que voy a hacer mejor, porque mi entrenadora tiene muchos planes para mí, cambiar varias cosas que me fallan”, destacó.
Hernández Monzón se fue con un sueño y paso a paso lo va cumpliendo; incluso, en la actualidad ya hay empresas privadas que le patrocinan.
“La verdad no pienso mucho en eso porque me puedo poner nerviosa, cuando estoy en la competencia pienso en mí, en lo que tengo que hacer. Ya cuando acaba digo ‘uf, ya puedo estar tranquila’”, refirió.
La jarocha está emocionada por buscar medallas de los Juegos Deportivos Centroamericanos y del Caribe en su casa, el Centro Acuático Leyes de Reforma, en Boca del Río, que estaría lleno apoyándola.
“Es algo súper padre pensar que van a estar todos los veracruzanos ahí, yendo a verme, y a los clavadistas mexicanos”.
“Que la gente apoye a todos los veracruzanos que participarán y que espero que vayan todos a vernos”, afirmó.
Finalmente, se dijo agradecida con el Gobierno estatal por el apoyo que ha recibido para sus viajes, además que ha recibido sus becas en tiempo y forma.
Lolita Hernández competirá en las pruebas de trampolín a tres metros en individual y sincronizados, al lado de la jalisciense Arantxa Chávez, con la que ya ganó plata en el reciente Festival Deportivo Panamericano; además irá en un metro en busca del oro.