Internacional

La profesión docente es poco valorada en Venezuela

maestrosPor Rodolfo Rivera. Corresponsal / Notimex. Caracas, Ven., 27 de enero de 2015.- Los bajos salarios y la falta de reconocimiento al trabajo que realizan los maestros convirtieron a la docencia en una profesión poco valorada en Venezuela, denuncian educadores, que afirman que también hay pocos aspirantes a esa labor.

“Nos preocupa ese sentir social del poco cariño que los jóvenes le tienen a la carrera y hoy casi nadie quiere estudiar para ser maestro”, señaló a Notimex Joaquina León, maestra de primaria y exdirectiva de la Federación Venezolana de Maestros (FVM).

León destacó que los bajos salarios alimentan la creencia de que no vale la pena dedicarse a enseñar por la baja remuneración.

“Un docente ahora sale graduado y termina ganando casi lo mismo que un obrero del plantel. Es un tema que tiene que ver con el reconocimiento de la profesión”, dijo.

“Los maestros sobrevivimos a duras penas. Un maestro que está empezando su carrera gana cinco mil 556 bolívares mensuales (unos 875 dólares mensuales)”.

Añadió que mientras el máximo salario que puede devengar al cumplir 25 años de ejercicio es de ocho mil 600 bolívares (unos mil 354 dólares) y son muy pocos los que culminan esa larga jornada.

Dijo que la mayoría de ellos son incapacitados mucho antes porque “el lidiar tanto tiempo con muchachos termina afectándolos psicológicamente y por tanto deben pasar a retiro, lo que empeora su ya precaria situación económica.

La entidad que agrupa a los maestros venezolanos solicitó recientemente se haga un ajuste inmediato de dos salarios mínimos para cada educador, así como que se discuta el proyecto de Ley del Ejercicio de la Profesión, que rige los ingresos y ascensos.

“Hemos recibido denuncias sobre la venta de cargos en la educación”, dijo el presidente de la FVM, Orlando Alzuru, quien además se pronunció por el rescate del Instituto de Previsión y Asistencia Social del Personal del Ministerio de Educación (Ipasme).

“Esta institución fue convertida en un hospital público donde acude todo el mundo, y ahora los docentes afiliados no reciben la debida atención médica, por lo que deben recurrir a clínicas privadas en procura de salud, pagando las consultas de su propio peculio”.

La maestra Doris Salas confirmó que últimamente están egresando personas que no están bien preparadas para ejercer la docencia. “Esta es una profesión en la que constantemente hay que estar preparándose para poder afrontar los cambios que se producen”.

Salas denunció que la planta física de las escuelas oficiales está deteriorada en 60 por ciento, carecen de herramientas para trabajar y se aprobó una Ley de Educación que los obliga a pasar de grado a alumnos que no saben ni siquiera escribir su nombre ni sumar.

“Esa ley va en detrimento de la calidad de la educación y aun así, frente a todo este cúmulo de dificultades los maestros seguimos luchando para mantener la calidad de la enseñanza en honor a la vocación docente”, puntualizó Salas.