Columna Yamiri Rodríguez Madrid

Asesinos de perritos

La vuelta a Veracruz en un teclazo

Yamiri Rodríguez Madrid 

Una vez más se dio a conocer la ubicación de un tiradero clandestino de perros en Xalapa, todos al parecer asesinados con arma blanca.   Es el octavo hallazgo en la región tan solo en lo que va del año. El albergue Ada Azul levantó la voz para recordar que esto ya ha pasado en El Castillo, Banderilla, Coatepec y la capital veracruzana y no se sabe si, por lo menos, hay una investigación en curso. 

A esto sumemos que hace unos días, en Poza Rica, un sujeto quemó con agua hirviendo a una perrita embarazada y, no satisfecho, la amarró a un poste para darle de palazos.  El asesinato causó tal indignación que un centenar de personas salió a las calles para manifestarse y exigir justicia para el animalito. Si bien hasta el momento el sujeto no ha sido detenido, quedó grabado y circula con virulencia en las redes sociales.   

Hace unos meses, en este mismo espacio, abordamos el tema de Xico, en donde alguien mal intencionado arrojó veneno en diversos puntos de la vía pública para envenenar a perros y gatos. También hemos dado cuenta de las detenciones y sentencias hechas por la Fiscalía General de Veracruz (FGE). 

Además, de todo esto, no perdamos de vista otro problema: el creciente abandono animal. Basta echarle un ojo a cada refugio para dimensionar la gravedad del problema. 

A nivel federal hay varias iniciativas que este año se han presentado, tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado.   Por ejemplo, la senadora Estrella Rojas Loreto pidió a los congresos estatales del país que realicen una reforma legislativa, para establecer clínicas veterinarias públicas que atiendan a animales en situación de calle o que se encuentren a cargo de personas con escasos recursos y, el senador del PRI, Ángel García Yáñez, propuso incluir en la Constitución Política el reconocimiento de los animales como “seres sintientes” que deben recibir un trato digno, e igualmente planteó elevar a rango constitucional la obligación jurídica de las personas y su deber ético de respetar su vida. 

En ese mismo sentido, la diputada Ana Laura Huerta Valdovinos (PVEM) planteó imponer pena de dos a ocho años de prisión y el equivalente de 200 a dos mil días de multa a quien realice actos de tortura, maltrato o crueldad a un animal de cualquier especie que no constituya plaga. 

Y así podríamos seguir citando ejemplos, pero desafortunadamente, en el plano local no hay iniciativas al respecto, pese al cúmulo de hechos que se han suscitado en contra de animales.  Ojalá y algún diputado local tome el tema y presente alguna iniciativa al respecto, pues se ha convertido en un problema social que urge de soluciones. 

@YamiriRodriguez