Columna Línea Caliente

Columna Línea Caliente – Proculín

EDGAR HDEZ

Línea Caliente

 

Proculín

Por Edgar Hernández*

 

“Podrán torturar mi cuerpo, romper mis huesos e incluso matarme. Así, obtendrán mi cadaver. No mi obediencia”, Gandhi

 

 

Dentro de la Glosa al IV Informe de Actividades del Gobernador Javier Duarte este martes correspondió al titular de la Procuraduría General de Justicia, Luis Ángel Bravo Contreras comparecer ante los integrantes de la Comisión de Justicia y Puntos Constitucionales con la finalidad de informar el estado que guarda tan importante despacho de la administración estatal.

Aun cuando el funcionario presentó cifras danzantes de que se han mejorado los procedimientos en la impartición de justicia, la realidad es otra.

El funcionario estatal por costumbre, quizás por mecanismos de supervivencia, miente al afirmar que los procedimientos han mejorado, cuando aún existen vicios severos en las agencias del Ministerio Público (MP) en donde el común denominador para que avancen las averiguaciones se llama dinero, él se empeña en sostener que bajo su autoridad todo avanza, nada se deja de lado.

Cual verdadero genio de la lámpara el aspirante a Aladino, acostumbra llegar mejor planchado y almidonado que un Dandy como si ello fuera factor para mejorar los tiempos de respuesta y de averiguación.

Casos resueltos en horas, como si se tratase de verdaderos montajes extraídos a base de tortura son el común denominador de la Procuraduría de Veracruz.

El propio Bravo Contreras ha admitido el hecho, durante la inauguración de las nuevas instalaciones de agencias del MP afirmando que los policías ministeriales incurren en la práctica de la tortura en contra detenidos.

En su dicho el fiscal del estado no precisó, ni determinó cuántos casos o el tipo de situación, simplemente se circunscribió a señalar que “son bastantes”, descargando a su favor que habrían sido sancionados por un juez en pleno proceso de investigación.

El descaro con que el responsable de la Procuración de Justicia admite que la tortura es el método empleado para arrancar confesiones de culpabilidad lo colocan en serio predicamento, pues muchos de los hoy detenidos, podrían salir en libertad ante el reconocimiento pleno de un delito por parte de la autoridad.

Tan solo la Procuraduría General de Justicia de Veracruz tiene el registro de más de 500 procedimientos administrativos en contra de funcionarios públicos que han incurrido en alguna irregularidad.

La realidad es que desde su llegada a la dependencia se presentan como constante, desde violencia laboral, despidos injustificados, acciones de acoso sexual, y claro la joya de la corona, el cobro de dadivas para el avance de las investigaciones y denuncias.

Según el fiscal del gobierno Duartista al menos 20 expedientes se encuentran en juzgados penales en contra de funcionarios ministeriales; vaya avance dirán los que saben del tema.

 

Tiempo al tiempo.

 

*Premio Nacional de Periodismo