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Columna Línea Caliente – Cuitláhuac y Atanasio, traiciones y venganzas

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Cuitláhuac y Atanasio, traiciones y venganzas

Por Edgar Hernández*

 

¡En tan solo diez meses esta familia en el poder se ha movido entre la ingratitud a la soberbia!

 

Atanasio García Durán, padre del gobernador, adelanta una por demás extraña disposición, la implementación de un “morenómetro”.

Se busca por medio del espionaje medir la lealtad y disposición de la militancia y colaboradores, así como la entrega total al gobernador Cuitláhuac García Jiménez.

Todo un culto a la personalidad.

¿Y cómo se instrumentará ese entuerto?, se le pregunta a Casimiro Gutiérrez, quien por más de un cuarto de siglo fue uno de los hombres más cercanos a Atanasio, unidos por una inacabada lucha sindical y un señalado compadrazgo.

“Bueno, una vez que Atanasio hizo público el morenómetro en una conferencia en la Secretaría de Educación del estado, de la cual por cierto ya tomó el control por abajo del agua, ha trascendido que montará una red de seguimiento de vidas pública y privada”.

El “Morenómetro es algo así como un Comité de Seguridad del Estado… como en la vieja KGB.

Casimiro Gutiérrez Meléndez, de 55 años, con más de tres décadas de lucha sindical, compañero de lucha por 22 años y constructor de una parte del triunfo de Cuitláhuac García, lamenta la traición y olvido de los vencedores.

“El magisterio unido, los maestros, sus familias, pagaron de sus bolsillos parte de la campaña de Cuitláhuac García con movilizaciones, alimentos, hospedaje, la propaganda, el periódico de Morena… Todos nos sumamos a la buena creyendo en el cambio para que al final, con perdón suyo, nos mandaran a la chingada”, replica airado este veterano maestro de abultado bigote, botín negro, playera verde tipo Polo, gorra azul marino GAP y reloj de caja ancha.

¿Al final de la campaña o ya gobierno no exigieron recompensa alguna?, se le preguntó.

“En enero, recién arrancaba el mandato de Cuitláhuac García llegó el gobernador a la Secretaría de Educación. Ahí en el patio los maestros nos acercamos a saludarlos, pero él, en franco desdeño y verdaderamente colérico se dirigió a mí para gritarme ¡Para ti no hay nada… y tú sabes por qué!”.

¿Por qué?

“No lo tengo muy claro salvo que en diciembre su hermano Tonatiuh se presentó de manera violenta en nuestras oficinas, en el área musical de la Secretaría de Educación, para disponer de los instrumentos que están bajo resguardo de un patronato por lo que se levantó un acta que los asistentes y testigos firmamos”.

¿Eso le trajo represalias?

“Pues sí. Llevo 10 meses congelado y déjeme decirle que el incidente de enero con el gobernador no terminó ahí. Tras gritarme que para mí no había nada, me dio dos empellones y me apartó de su camino”.

¿Y qué le dice su compadre Atanasio… Cuándo se hicieron compadres?

“Nuestro compadrazgo data de 25 años. Un día nos apersonamos mi esposa a yo a su casa, allá en la Villahermosa. Nos recibieron él y doña Julieta, su esposa y con gran amabilidad nos unimos en algo familiar que no era más que una extensión en la amistad de nuestra lucha de izquierda que libraríamos primero en el sindicato y luego en el PRD”.

“Trabajamos para la diputación en su favor, luego por la batalla final en favor de Morena hasta alcanzar la victoria. Así, llegó el primero de julio. No volví a verlo hasta diciembre del año pasado ya muy cambiado, de mal humor, con desprecio y sin asumir ningún compromiso salvo quejas y reclamos para nosotros”.

Casimiro, oriundo de “Entabladero”, municipio de Espinal, es un hombre franco, demasiado.

A lo largo de nuestra charla en la cafetería Don Justo, en algún momento pasó a saludar Pipo, el del PAN “ese amigo también se la jugó en abierto con Morena y tampoco le cumplieron, ni a su hermano Alfonso”, musita Casimiro.

¿Qué le sucedió a esta familia?, se le insiste.

“No sé. Cambiaron mucho. Creo que ellos tomaron la victoria de Morena como un triunfo de la familia, como una cosa de ellos. Atanasio olvidó que luchamos 25 años a su lado y que al desde el arranque de la campaña por la gubernatura ya teníamos trabajados 32 municipios en favor de Cuitláhuac”.

¿De qué vive Atanasio, está jubilado, no?

“Bueno, aquí se sabe todo. Él estudió en la UV Antropología Social y disfruta su pensión. También es jubilado del Cetis y también recibe pensión y actualmente trabaja como conferencista oficial de la Cuarta Transformación, al amparo de la Secretaría Técnica en una institución denominada Consejo Interdisciplinario Veracruzano de la Educación”.

¿Es aviador de la SEV?

“Eso no lo sé. Pero sí estamos enterados que va por el proyecto de fundación de un nuevo concepto de la educación, la Nueva Escuela Mexicana, así como el Morenómetro”.

Vienen con todo, ¿Verdad?

“Sí. Piensan que son eternos. Perdieron la razón. No miden las aristas del malestar social y se burlan de la gente”.

¿Qué va a pasar con el magisterio veracruzano?

“Nosotros somos gente pensante. De participación. De decisiones. Nuestro voto no es menos y ya unidos representamos una fuerza de consideración. Y es en ese contexto que hoy el magisterio tiene serias dudas sobre la familia en el poder y hacia donde se mueve la Cuarta Transformación”.

¿Pero una cosa es la familia y otra Morena, no?

“En efecto, pero la bola de nieve crece. En esta familia bien aplica aquello de que dale poder a la gente y la conocerás. Esta familia no acepta la crítica. Se creen dueños de la verdad y no comprenden que la victoria es la resultante del efecto Peje. A ellos les gana la ingratitud y la soberbia”.

¿Y?

“Pues ya vendrán nuevas elecciones. Cheque usted por lo pronto lo que dice la gente, así como los índices de impopularidad del gobernador. Por ahí asoma el principio del fin”.

Es Casimiro Gutiérrez, del Totonacapan, gente de lucha y batallas eternas.

Tiempo al tiempo.

 

*Premio Nacional de Periodismo

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