Columna Línea Caliente

Columna Línea Caliente – Cinco mil millones de pesos, ¿para qué?

Línea Caliente

Cinco mil millones de pesos, ¿para qué?

Por Edgar Hernández*

 

                  

 

A pesar de los dichos vertidos por el propio secretario de Finanzas y Planeación, Mauricio Audirac Murillo respecto a que la línea de crédito aprobada durante la última sesión del Congreso Estatal el pasado 29 de diciembre, en el sentido de que la misma no representa un pasivo para la administración estatal, nadie, absolutamente nadie se lo cree.

Ahora resulta que todos los veracruzanos seguramente somos lerdos, o no entendemos que cuando se solicita un crédito a un banco este nos otorgará recursos que una vez ejercidos representarán un pasivo para el contrayente.

Vaya menudo entuerto el que pretende tapar con un dedo, o quizá con su ingeniosa habilidad, la verdad lacera una vez más a los veracruzanos, que ven que a cuatro años y un mes de iniciada la administración Duartista las finanzas estatales se colapsan.

Las dudas respecto al tema son muchas, en primera instancia los ciudadanos quieren se explique en que se destinará el recurso, pues los señalamientos de corrupción sobre la presente administración son muchos, y pocas las respuestas.

Son decenas las versiones y leyendas con respecto a quienes conforman el grupo más selecto de colaboradores del mandatario estatal, algunos afirman que muchos de los hoy prósperos funcionarios llegaron con una mano atrás y otra adelante, lo cierto es que no contaban con mayor fortuna que la de a ver nacido y contar con la amistad del gobernador Duarte.

En segundo término los veracruzanos esperarían que los cinco mil millones de pesos ejercieran totalmente en políticas de desarrollo social, pero la realidad es otra, cuando mucho destinarán una quinta parte, porque es evidente que al ritmo de estos nuevo políticos, la filosofía es la de la pirinola, sobre todo cuando cae en “toma todo”.

Bajo este escenario el gobernador Javier Duarte tiene la última oportunidad de legitimar y con ello intentar equilibrar su administración, la que marcada por la desaparición de periodistas, por la constante inseguridad, y los altos niveles de corrupción pasaría a la historia como la que dio paso a la transición gubernamental.

En la trinchera de enfrente, partidos políticos de todas las facciones operan y buscarán llevar agua a su molino, los mismos empleados gubernamentales están hartos de tanto saqueo, y solo esperan la llegada de las elecciones federales para cobrar la primera de las muchas facturas en contra del aparato que les ha arrebatado hasta la tranquilidad económica.

Y es que muchos no saben si la siguiente quincena cobrarán, en el peor de los escenarios han perdido la esperanza de cobrar sus compensaciones que les permitían sobrevivir de manera decorosa, pues por absurdo que parezca, es el gobierno estatal el que peores sueldos maneja.

Y todos se preguntan cinco mil millones de pesos, ¿para qué?

 

Tiempo al tiempo.

 

*Premio Nacional de Periodismo