Columna Línea Caliente

Columna Línea Caliente – Audirac, cuentas y cuentos

EDGAR HDEZ

Línea Caliente

 

Audirac, cuentas y cuentos

Por Edgar Hernández*

 

A veces me dan ganas de aplaudirle a Mauricio, pero me acuerdo que 8 millones de veracruzanos vamos a tardar 30 años en pagar la deuda que rebasa los 83 mil millones de pesos y me aguanto.

A veces quisiera creerle, pero me acuerdo que la Secretaría de Finanzas que encabeza debe casi seis mil millones de pesos a constructoras y prestadores de servicios, medios incluidos, y también me arrepiento.

Y así hasta el infinito.

La fila de acreedores es interminable, los pagarés todos los días tocan a la puerta en reclamo de pago, son más de tres mil millones de pesos de intereses anuales por el servicio a la deuda, y como los bomberos: tapan un hoyo para destapar el otro.

Las secretarías de estado no tienen un clavo; programas de desarrollo social, de educación y salud están parados; el mobiliario que se cae de viejo, menos los autos y camionetazas y no hay pa´cuando particularmente luego de la enorme erogación de los 3 mil 100 millones de pesos erogada para la organización y equipamiento de los Juegos Centroamericanos y del Caribe.

Hay quien afirma, como el propio Ricardo Ahued y una parte de su bancada, la priista, que Veracruz está en bancarrota.

Es muy probable.

Los números no mienten. Ya mismo se habla de un presupuesto de más de cien mil millones de pesos para el año próximo, pero todo viene etiquetado, la tajada se la llevan los casi cien mil burócratas que tiene a su servicio el gobierno.

Así pues en ese escenario nada halagüeño veremos este martes cuando el primero en pasar al cadalso como parte de la Glosa del Informe sea el Secretario de Finanzas y Planeación, Mauricio Audirac,  quien en materia de transparencia, es experto en maquillaje.

Y es que desde su paso por la Contraloría General del Estado, los señalamientos por desvíos a la cuenta pública han sido cuestiones simplemente mediáticas, las acciones y ejecuciones reflejadas en sanciones, no se ven, no se sienten.

Dicen que se observan –La Auditoria Superior de la Federación incluida- y se siguen observando las irregularidades, pero que al paso de los días cual varita mágica que todo queda en eso, observaciones que son subsanadas gracias a su experiencia y habilidad para el maquillaje.

Pero aun cuando el pasado 29 de julio declaró que la deuda del estado de Veracruz se había reducido al segundo semestre del 2014, aun así el gobierno del estado de Veracruz continuó sin pagar deudas, las cuales crecen y crecen hasta que estallan.

Actualmente el peso de la deuda pública para el estado de Veracruz es tan fuerte que incluso la calificadora bursátil Fitch Ratings -aun cuando se esfuerza por darle una buena calificación a la misma- no puede esconder  el problema de la aguda crisis financiera que vive Veracruz.

La situación es grave a pesar de los constantes señalamientos de que todo marcha bien.

Así quedó en septiembre exhibida cuando empresarios amenazaron con realizar manifestaciones por serios adeudos, y sólo así, tanto Mauricio Audirac como Erick Porres, el secretario de Desarrollo Económico- fue cuando actuaron para atemperar la inconformidad.

De hecho la pretensión era que Erick Porres eliminará el reclamo, sin embargo,  los empresarios lo mandaron por un tubo; nomás no le hicieron caso y por el contrario le reclamaron.

Otra deuda llamativa es la que el gobierno del estado mantiene con la UPAV, institución a la cual le adeudan más de 40 millones de pesos, y eso que su presupuesto anual es de 23 millones.

La anotación la hizo Guillermo Zúñiga, rector de la institución, siempre mesurado, siempre prudente, y llevando a la Universidad sin los recursos que el gobierno del estado no entrega.

Ahí la realidad imperante no es que se carezca del recurso para atender ese mísero presupuesto, es el desprecio y malquerencia que le tienen a este experimentado político a quien todos los días y a todas horas lo cuestionan con su presunta universidad “patito”.

En fin, que la cauda de reclamos no tiene fin.

Otra deuda inexplicable es la que sostiene la Sefiplan con los sindicatos magisteriales, entre ellos el Sindicato Independiente de Trabajadores de la Educación (SITEV), quien reclama 35 millones de pesos pendientes desde principios de año, y la sección 56 del SNTE, quien refiere 25 millones de pesos como el faltante por recibir.

¿Cuánto debe gobierno estatal a sindicatos magisteriales?, ¿Dónde están las cuotas sindicales?, ¿Qué fue de las retenciones a los trabajadores?, ¿dónde quedaron? Y ¿Cuándo se va a liquidar a prestadores de servicios y constructores?

Y digo liquidar porque ya algunos de ellos se fueron al otro mundo tras la quiebra de sus empresas.

Vamos a ver que dice el señor Audirac y sobre todo valdría la pena observar a las bancadas en el Congreso local que ya traen la espada desenvainada.

Tiempo al tiempo.

 

*Premio Nacional de Periodismo