Columna Línea Caliente

Columna Línea Caliente – Angélica Rivera… “Que no ma..!”

EDGAR HDEZ

Línea Caliente

 

Angélica Rivera… “Que no ma..!”

Por Edgar Hernández*

 

La familia presidencial perdió de nuevo la gran oportunidad de quedarse callada, sobre todo ante evidencias tan aplastantes como es el caso de la nada modesta “Casa Blanca”, residencia de Angélica Rivera, esposa del vilipendiado presidente de México, Enrique Peña Nieto.

Tras las explicaciones y justificaciones, así como determinación presidencial de aclarar el asunto de una vez por todas, no hizo más que exacerbar aún más a la opinión pública nacional.

Y es que eso de justificarse diciendo que ganó 131 millones 690 mil  pesos en 2010 y detallar que al finalizar su contrato en 2010 con la empresa Televisa le pagaron con la propiedad de Paseo de las Palmas, junto con un monto total de 88 millones 631 mil pesos más IVA, es una ofensa.

Es un agravio para un pueblo con un umbral de supervivencia; con más de 40 millones de pobres, entre ellos 12 millones en situación extrema, y con añejos agravios producto del saqueo al erario público y la inseguridad pública producto de las alianzas gubernamentales con el crimen organizado.

Es más que un insulto que la señora de Los Pinos aclare que tiene además un departamento en Miami y otro más en el lujoso fraccionamiento de La Herradura en la ciudad de México que “le di a mí mamá” ¡Vaya ternura!

No cabe duda que para quienes nos han gobernado en la última centuria poco ha importado saquear al país.

La historia de México no miente cuando nos habla de las descomunales fortunas amasadas del Porfiriato para acá. Todas al amparo del poder presidencial, del estatal y del municipal, todas con la complicidad de partidos políticos, caciques e ínsulas de poder económico como es el caso del duopolio televisivo.

Por décadas presidentes y gobernadores se han hinchado de dinero ¿sabe usted a cuánto asciende la fortuna de Fidel Herrera Beltrán por citar a la aldea?

Así, con este escenario de burla y desgracia para los mexicanos y en medio del luto nacional por la masacre de Ayotzinapa, cobran vigencia las palabras de don Benito Juárez al afirmar que

“No se puede gobernar a base de impulsos de una voluntad caprichosa, sino con sujeción a las leyes. No se pueden improvisar fortunas, ni entregarse al ocio y a la disipación, sino consagrarse asiduamente al trabajo, disponiéndose a vivir, en la honrada medianía que proporciona la retribución que la ley señala”.

Eso decía.

Y eso debe regresar al imaginario colectivo como sino cuando se reclame en las urnas o por la vía que fuere el desempeño de quienes nos gobiernan.

Hoy por lo pronto con los Peña Nieto, de nuevo la decepción.

Tiempo al tiempo.

 

*Premio Nacional de Periodismo