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Columna Línea Caliente – Francisco Berlín Valenzuela

Línea Caliente

Francisco Berlín Valenzuela

Por Edgar Hernández*

 

Pregunta a los amigos veracruzanos del Facebook el prestigiado abogado Francisco Berlín Valenzuela:

¿Por qué la numerosa clase política de Veracruz, ha sido marginada del quehacer público a pesar de tener experiencia y haberle servido al Estado en diversos gobiernos?

¿Cuál es la razón por la que en los dos últimos sexenios se designe a las mismas personas para ocupar los cargos gubernamentales, entre ellos los de elección popular, reciclándolas en los distintos puestos, a pesar de que no cuentan con los merecimientos necesarios y se han distinguido -muchas de ellas- por su falta de probidad, preparación y capacidad para los cargos que ostentan?

¿Es así como se quiere ganar la confianza de una ciudadanía escéptica y desilusionada, que ha dejado de creer en sus gobernantes?

Y remata:

Ante un proceso electoral como el presente, es bueno hacer estos cuestionamientos y tener las respuestas.

Difícil, sin duda responder a tan acertado cuestionamiento de un hombre sabio, probo, con una carta de servicios impecable como secretario de Gobierno, Diputado Federal, magistrado, director de la Casa de Cultura Jurídica, autor de un sinfín de libros sobre derecho parlamentario.

Berlín ha prologado incluso libros de Miguel de la Madrid.

Berlín –no dicho por él- recién recibió una invitación de gobierno de Estado para ocupar el lugar de Eduardo Andrade que nunca se concretó. Fue cuento.

Y aquí si cabe la pregunta ¿quién mejor que él para ocupar la consejería jurídica del gobernador en momentos en que en la sumatoria de errores buena parte son atribuibles a yerros jurídicos?

Hoy en el ocaso del gobierno del señor Javier Duarte se observa que los 17 que están desde la Fidelidad son los mismos que han ocupado los mejores cargos cardenalicios hasta la fecha, dejando al garete a los experimentos, a gente como Berlín.

84 cambios se han registrado en el gobierno actual –más los que se acumulen- por razones a veces inexplicables y otras por muy explicables como la corrupción, la ineficiencia, en despotismo y por tanto rebote político.

Los cuestionamientos de Berlín habrán de perderse en el aire, acaso atrapados en la redes sociales… ya que el recicle de los amigos del jefe seguirán dándose con el poder, dinero y todo lo que lleva aparejado.

Y es que si no cambió al arranque cuando se requería del talento de la gente probada o de la familia política que sexenio tras sexenio viene haciendo fila o la misma juventud política sana y con muchas ganas ¿por qué se tendría que hacer ahora al cuarto para las doce?

Vaya ¿por qué cuando desdora más que ser orgullo pertenecer a un equipo de trabajo tan cuestionado?

Tiempo al tiempo.

 

 

*Premio Nacional de Periodismo

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